Junto a las medidas de flexibilidad interna a las que hacemos referencia en el apartado anterior y que tienen un carácter temporal, existen otras, con vocación de permanencia o indefinida, y que afectan a las condiciones de trabajo que regulan las relaciones laborales de los empleados, tales como:

  • jornada laboral,
  • horario y distribución del tiempo de trabajo,
  • régimen de trabajo a turnos,
  • sistema de remuneración y cuantía salarial,
  • sistema de trabajo y rendimiento, y
  • funciones.

Estas modificaciones pueden afectar a la totalidad de la plantilla, a un departamento o a parte del mismo o de forma individual a un trabajador.
Para llevar a cabo las mismas, es necesario que existan razones económicas, técnicas organizativas o de producción, y que estén relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo de su empresa.